Iniciativas Desarrollo Tucumán

Big Data – Salud Pública

El aprovechamiento de los datos digitalizados en mayor frecuencia y variedad para la toma de decisiones presenta desafíos significativos para la sociedad. En el caso de salud, los datos digitales provienen de registros médicos electrónicos e imágenes, aunque también pueden considerarse datos farmacológicos, ambientales y hábitos de los pacientes, entre otros.

De esta manera, el Big Data permitiría mejorar la capacidad de respuesta del sistema de salud pública, incrementar la detección temprana de enfermedades y reducir los tiempos de investigación médica, o bien, avanzar hacia una medicina personalizada utilizando los datos de pacientes.

Las mejoras en productividad se alcanzarían a partir de la reducción de costos por tratamientos poco efectivos, efectos adversos, errores médicos y criterios sesgados hacia intervenciones no adecuadas; y mejoras en la identificación de patrones en las patologías, monitoreo remoto de los pacientes y sistemas personalizados.

Desde Impulso Norte entendemos que el aprovechamiento de las oportunidades que ofrece el Big Data en el área de salud demanda el diseño de políticas efectivas orientadas a sectores de alto contenido tecnológico e informacional, mejoras en la vinculación entre demandantes y proveedores de soluciones en Big Data, la formación de trabajadores especializados y nuevas formas de organización del trabajo.

El índice de Cobertura de Salud en la provincia de Tucumán es superior a la media regional y nacional, esto no quiere decir que en los próximos años no podamos alcanzar un índice de cobertura cercano al 100%. Sin embargo, hoy los grandes desafíos que enfrentamos son respecto a la calidad de la salud.

Cobertura de Salud NOA – Fuente: Dirección Nacional de Asuntos Provinciales. Ministerio de Economía.


BIG DATA – SALUD PUBLICA

La informatización de los procesos ha provocado que empresas y organizaciones de todo tipo hayan acumulado una cantidad ingente de datos. Esto nos ha llevado a denominar los tiempos actuales como la era del «Big Data», donde se requieren nuevas tecnologías para gestionar y extraer el valor de los datos complejos que se generan en grandes volúmenes, a altas velocidades. Si bien este fenómeno está afectando a todos los sectores, el sector sanitario es una de las áreas en las que la incidencia de este fenómeno está siendo especialmente relevante.

Las aplicaciones de Big Data en el sector de la salud indican un alto potencial para mejorar la eficiencia y calidad de provisión de cuidados.

Como consecuencia de la aplicación de tecnología de Big Data en salud pública, se da el escenario perfecto para el desarrollo de lo que se conoce como medicina basada en la evidencia (EBM). La EBM es el uso consciente, explícito y juicioso de las mejores y más actuales evidencias o pruebas en la toma de decisiones sobre el cuidado de los pacientes. Es un mecanismo efectivo no sólo para mejorar la calidad de los cuidados de salud, sino también para reducir los errores clínicos y la variabilidad en la práctica clínica, e influye directamente en la capacitación para la aplicación de lo que se denomina medicina personalizada. Para llevar a cabo la EBM, es necesario que se integre la experiencia clínica de los profesionales y las mejores evidencias disponibles procedentes de la investigación científica.

No obstante, la aplicación de técnicas de Big Data en el sector salud todavía tiene que afrontar algunos retos tecnológicos causados por los avances de los mecanismos de almacenamiento y gestión de datos, computación en la nube y por los resultados derivados del IoT (Internet de las cosas) que permite adquirir, almacenar y procesar datos de todo tipo tales como sensores, clínica, comportamiento, genómica, proteómica, imagen, texto, entre otros.

Solo por mencionar algunos de estos retos, destacamos aquí:

  1. las necesidades de integración de información;
  2. las necesidades de documentar de manera digital sin que se requiera un esfuerzo extra a los profesionales de la salud;
  3. análisis de contenidos de datos no estructurados de salud (imagen, texto, …) que se tendrán que mejorar con anotaciones semánticas;
  4. silos de datos cuya integración habrá que afrontar;
  5. medios técnicos y legales que aseguren la compartición y el intercambio de datos;
  6. medios para asegurar la calidad.

 

Desde la introducción del concepto Big Data se han asociado una serie de características clave que lo definen, llamadas las «V» de Big Data. Inicialmente, estas características eran tres: volumen, velocidad y variedad. Posteriormente se agregó una cuarta dimensión como ser la veracidad de los datos, y una quinta asociada al valor de los datos.

La mayor parte de datos de la salud han sido tradicionalmente estáticos: registros médicos, rayos X, pruebas de laboratorio, etc. Pero esta tendencia está cambiando y ahora la velocidad de generación va en aumento con datos como por ejemplo los relacionados con la supervisión periódica, tales como mediciones de glucosa en diabéticos (control continuo por las bombas de insulina), la presión arterial, electrocardiogramas, y toda la monitorización realizada en las unidades de cuidados intensivos, por mencionar sólo algunos ejemplos. El análisis de estos datos en tiempo real podría servir para identificar y aplicar los tratamientos adecuados que podrían ayudar a reducir la morbilidad y la mortalidad de los pacientes e incluso prevenir los brotes hospitalarios.

En la misma medida en la que evoluciona la naturaleza de los datos de salud lo tienen que hacer las técnicas de análisis. Ya no podemos hablar solo de los datos estructurados como los recogidos en los historiales médicos electrónicos. Cada vez más, los datos están en formatos multimedia y no están estructurados.

Los datos estructurados son aquellos que se pueden almacenar, consultar, analizar y manipular por computadora fácilmente.

Hoy en día, el sector de la salud se inunda cada día con los datos generados por dispositivos móviles, genética y la genómica, los medios sociales, literatura y otras fuentes. Sin embargo, relativamente pocos de estos datos en la actualidad se pueden adquirir, almacenar y organizar de tal manera que se pueda analizar por las computadoras para obtener información útil. Se precisan técnicas y herramientas más eficientes que permitan combinar y convertir todos estos datos en datos estructurados para su posterior análisis.

CONCLUSIONES

La aplicación del paradigma de Big Data al entorno de la salud supondrá una mejora de magnitud aún no predecible en la calidad de la atención a los pacientes, así como en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, unido a una reducción notable en los costos de salud. Para alcanzar estos logros es fundamental la integración de todos los datos procedentes de muy diferentes fuentes, así como el desarrollo de nuevas tecnologías que permitan la explotación de dichos datos. No obstante, el verdadero valor de Big Data en salud se conseguirá solo si los diferentes actores implicados en el proceso (administraciones públicas, empresas privadas, hospitales, médicos, centros de investigación, universidades, …) se comprometen en este proyecto de forma conjunta para llevar el ámbito de la salud a una nueva era. Esto solo se podrá llevar a cabo en el marco de un ecosistema de Big Data en salud en el que se integre conjuntamente con la tecnología, políticas adecuadas sobre privacidad y confidencialidad, infraestructuras y una cultura de uso compartido de los datos. Todo ello conlleva una serie de retos que hay que afrontar desde diferentes perspectivas y grado de profundidad.

La Misión del Ministerio de Salud Pública de Tucumán es garantizar el derecho a la salud como fundamental de la persona, a través de la promoción de la Salud, prevención de enfermedades y provisión de servicios de atención.

VISION

“Las personas, familias y comunidades tendrán una vida más saludable, participarán activamente en la construcción de estilos de vida que favorezcan su desarrollo individual y colectivo y vivirán en ambientes sanitariamente protegidos. Tendrán acceso a una atención en salud oportuna, equitativa, integral, con calidez y de calidad; a través de una estructura institucional transparente y eficaz que contribuye a una mejor calidad de vida.”

El Ministerio de Salud de la Provincia registra información que es muy valiosa, y cuyo valor se incrementa cuando se analizan todos estos datos de manera colectiva.

Departamento de Estadísticas de Salud de los Servicios (DESS)

Tiene como misión “administrar, resguardar y asegurar la información sanitaria necesaria para el monitoreo y análisis de la situación de salud”, además de gestionar del registro provincial de tumores.

Entre las funciones más destacadas, y en coordinación con el Departamento de Informática del SIPROSA, está el avance en la digitalización de los datos de egreso hospitalario, movimiento de camas y consultas médicas por especialidad, para dar respuesta a requerimientos provinciales y nacionales. En los últimos años se ha logrado conformar información con muy buena calidad, aunque se espera acortar los plazos de demora mediante la codificación online de todos los eventos. Se busca aportar información oportuna para la planificación o evaluación de programas, y cumplir con los plazos fijados por organismos nacionales.

Departamento de Informática

Desde el 2004 el Departamento de Informática desarrolla soluciones orientadas a la satisfacción y bienestar del paciente y el personal de la Salud.

El Departamento de Informática debe ser capaz de proveer al sector de la Salud de Tucumán de una información única y confiable en tiempo real, para la toma de decisiones en los diferentes niveles de dirección, la docencia, la investigación y la gestión en Salud. A partir de ello, el sistema de salud de la provincia debe cumplir con proveer un Sistema Integral de Gestión de Información que pueda capturar datos en tiempo real y brindar información como reportes y tableros de control, para dicha toma de decisiones.

Contar con información completa permite a cada efector una mejor administración de sus recursos; facilita la gestión administrativa desde la creación del presupuesto hospitalario y la administración del mismo, y la captación de la cobertura social de pacientes que asisten a los hospitales públicos y centros de atención primaria para mejora del recupero de costos.

Es importante procesar en una única plataforma datos clínicos obtenidos por los laboratorios, centros radiológicos, registros médicos electrónicos, información de antecedentes, así como también factores sociales. El procesamiento conjunto de todos estos datos pueden ser utilizados para analizar y mejorar la precisión predictiva que mejorará los tratamientos.

Los algoritmos que se podrían diseñar en salud publica pueden asistir a los médicos para recomendar y determinar los mejores tratamientos para cada paciente particular teniendo en cuenta factores tales como la historia clínica digital, factores sociales, demográficos, y geográficos. Con ciertos análisis predictivos, la efectividad de determinados tratamientos puede ser analizada incluso antes que el paciente reciba dicho tratamiento.

Las oportunidades que surgen de la utilización de BIG DATA en salud pública son enormes. Aunque requiera de grandes inversiones y de decisión política, todavía quedan muchísimos desafíos por enfrentar. El desafío más importante que el sistema de salud debe considerar es la protección de la privacidad de los pacientes, así como la seguridad de todos los datos de los que se tiene registro.

En el 2017 la recaudación de las cobranzas de la devolución de las obras sociales en los efectores y CAPS incrementó un 150 por ciento, comparado con años anteriores. El recupero de costos es un procedimiento que permite que los hospitales puedan recuperar los costos de lo invertido en las prestaciones brindadas a pacientes con obras sociales. Desde la Dirección General de Recursos Financieros del SIPROSA aseguraron que el recupero de costos es un recurso genuino en el que están trabajando con un enfoque económico financiero exhaustivo, lo que significa que las prestaciones brindadas a los pacientes, debido a su calidad y su excelencia, deben tener una contrapartida económica. Esto permite que el hospital siga brindando prestaciones de calidad e incentivando al personal que interviene en las mismas. El 15% de presupuesto en un hospital proviene del recupero de costos.

Hospitales

La provincia de Tucumán cuenta con 12 hospitales de alta complejidad, de los cuales 10 de ellos están ubicados en el área metropolitana de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Los dos restantes se encuentran en la ciudad de Concepción y Monteros, ambas ubicadas en el sur de la provincia.

Centros Sanitarios

La provincia de Tucumán cuenta con 348 centros sanitarios que incluyen CAPS (Centro de Atención Primaria de Salud), CAM (Centro de Atención Municipal), CAC (Centro de Atención Comunitaria) y Policlínicas. Todos juntos forman una red integral de centros de salud que funcionan a lo largo y ancho de la provincia, implementando diversos programas sanitarios para el beneficio de toda la población. Los CAPS se encuentran distribuidos en diversos puntos estratégicos con el fin de llevar asistencia a toda el área de responsabilidad con el que cuenta cada uno. Actualmente, existen 26 CAPS que trabajan 24 horas, 2 centros de 18 horas, 109 servicios de 12 horas y 157 de 6 horas y 12 Policlínicas de 24 horas.

La innovación en las organizaciones y empresas es crítica para el desarrollo sustentable de los países. Los análisis sobre las causas y determinantes de un proceso exitoso o fallido de desarrollo suelen centrarse en variables macroeconómicas (PIB, manejo fiscal, balanza comercial, inflación), y a veces se incluyen las condiciones sociales, educativas como la tasa de alfabetización, el número de matriculados según nivel educacional y del sistema de salud, ya sean la tasa de natalidad o la esperanza de vida. Las políticas en estas áreas son centrales para explicar tanto como para promover los procesos de desarrollo, pero es fundamental incorporar al análisis la capacidad de innovación de las empresas y organizaciones.[1]

Las pequeñas y medianas empresas cumplen un importante papel en la economía de todos los países. La mayoría de los países del mundo suelen tener entre el 50% y el 90% de los empleados en este grupo de empresas.[2] En el caso de Argentina, hasta el 2017 había 609.393 empresas[3] de las cuales el 98% de las empresas son PYME. Las principales razones de su existencia son:

  • Pueden realizar productos individualizados en contraposición con las grandes empresas que se enfocan más a productos más estandarizados.
  • Sirven de tejido auxiliar a las grandes empresas. La mayor parte de las grandes empresas se valen de empresas subcontratadas menores para realizar servicios u operaciones que de estar incluidas en el tejido de la gran corporación redundaría en un aumento de costo.
  • Existen actividades productivas donde es más apropiado trabajar con empresas pequeñas, como por ejemplo el caso de las cooperativas agrícolas.

Este tipo de empresas son el motor de nuestra economía ya que el emprendedorismo es lo que genera oportunidades de futuro. Un país con más empresarios locales será más rico y equitativo.[4]

Según datos del ministerio de producción, en 2017 la cantidad total de empresas registradas en la Argentina creció un 0,19%. En contrapartida, en la provincia de Tucumán se viene registrando una disminución precipitada de la cantidad de empresas en el orden del 11,6% desde 2011 hasta 2017.

Número de Empresas en Tucumán – Fuente: Ministerio de Producción de la Nación: http://datos.gob.ar/dataset/siep-gps-empresas

Las PYME tienen una función primordial en la generación de empleo, lo que a su vez favorece la inclusión social. De acuerdo con la CAC (Cámara Argentina de Comercio y Servicios) en su informe “Las Pymes: Antídoto contra la pobreza” publicado en Julio de 2018, es fundamental señalar la importancia que tienen las Pymes para generarr una economía más competitiva y así evitar los efectos distorsivos de la concentración económica y territorial.

En este aspecto y favoreciendo el crecimiento de las mismas se mejoran las decisiones de los agentes económicos y se federaliza efectivamente la actividad económica, a la vez que crece la dimensión de las empresas mejorando su capacidad de inserción en un mundo globalizado.

A fin de favorecer el progreso del sector pyme, se torna necesario que desde los tres niveles de Gobierno se implementen políticas que favorezcan su expansión y mejoren su competitividad, acercándola a los niveles que registran estas empresas en los países desarrollados, e incluso en otros países en desarrollo.[5]

[1] Bases para el Desarrollo Sustentable. Javier Parisow.

[2] Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, Las Pequeñas y Medianas Empresas en la Argentina

[3] http://datos.gob.ar/dataset/siep-gps-empresas/archivo/siep_3.15

[4] Pymes – Rol en la Economía Nacional y características particulares de funcionamiento. Lic. Marcelo Di Ciano (ADUBA)

[5] CAC (Cámara Argentina de Comercio y Servicios). Las Pymes: Antídoto contra la pobreza. Julio 2018.